13.3.08

Volver.

Es la imperfección la que te hace perfecta,
el pasado en tu mirada,
las huellas que dejaste.

Es tu nostalgia la que te hace vivir,
la que te disfruta aún más
cuando eres feliz.

Y es en ti donde lloro mis lágrimas,
que se mezclan con las tuyas,
y por eso te dejo ir,
como dejándote ser
lo que siempre quisiste,
volviendo a vos.

12.3.08

El paisaje.

Algunos se preguntan porqué.
yo te miro.
tu rostro lleno de soles,
de ardor,
de pasado.
tu boca se dibuja como una oleada
y me trae sus mejores versos,
los versos que hoy se funden entre recuerdos, y el papel.
mientras son tus ojos tal vez hoy claros,
los que llegan a cada rincon de mi
y me sacan palabras
que salen como luces de aurora,
para amarte, para verte sonreir.

11.3.08

La espera.

Se sentó en el hospital, y el miedo le helaba la sangre, y el diafragma le apretaba, y los ojos se le hundían, y las manos se le endurecían de tal manera que no podía moverlas. El tiempo pasaba tan lento que ya se había olvidado de lo que significaba, y esperaba como quien espera lo que nunca vendrá. La mujer de al lado lo miraba y en un momento le pareció oír unas palabras de su parte, pero apenas las entendió. Creyó estar volviéndose loco, o malo, o desgraciado. Como sabiendo, y llorando, y lamentándose. El reloj ya no hacía el sonido habitual, no había ya olor a remedios y sus ojos seguían mirando esa pared perfectamente blanca, como los delantales, y las sillas, y las noticias, y su mente, y los rostros, y los cabellos, y las manos. Supo que ya no debía estar allí, que ya no importaba él, ni nada, ni esperar. Buscó inútilmente alguna respuesta, hizo fuerza como intentando hacer algo. Pero ya no podía hacer nada, y todo seguía tan blanco como siempre, en aquel rincón de él.

10.3.08

La fugacidad.

Las cosas pasan, y se van,
Tan fugaces.
Observa sino,
Cuan rápido se fue el tiempo,
Que ya ni un rastro
Nos dejó.

Intentos, llantos, palabras.
La impotencia de sentir
A destiempo.

Ser tarde.

Llegar tarde.
Tal vez nos diga,
Que la tardanza no existe.
Sino, la oportunidad.

Basta, no hables más en pasado.
No necesito tus plegarias, no las necesito.
No ves, cómo quien muere por ti
Es solo un vestigio de un pasado
Que dejó marcas.
Como en ti,
El viento.

9.3.08

Agujas.


Cómo pasa el tiempo,
los aires, los mares
los besos.
Cómo pasan manadas
que trinan y gritan y lloran
y te recuerdan,
y también flores, y versos, y vientos
y ojos y manos
y ella y vos.
Pasan instantes, eternindades,
la mala suerte.
Se van momentos, canciones,
copas, cajas, agua, paredes,
segundos, telas,
desaparecen
y aparecen.
Aparece ella
y no es nadie.

6.3.08

Déjalo ser.

Te pierdes en mis suburbios, me pierdo en tus entrañas.
¿Qué somos y qué buscamos? ¿Por qué hoy estás aquí y me miras, indignado, y me buscas, aún perdido?
Te haces parte del mundo, y el mundo es parte de ti. Te hace pedazos, te desangras. Y no eres más que tu propia sombra. No te escondas, ya todos pueden verte. Ni las calles, ni los rincones, ni las esquinas pueden esconderte. Porque eres tú y son todos. Todos son los que saben cuánto te extraño.