24.3.10

El nuevo roto corazón

Nadie puede hablar
desde el roto corazón ajeno
ni siquiera yo, roto corazón andante.
Nadie podrá llorar las lágrimas
que lloran la vida que no vieron
si no es acaso dueño de esa vida lejana.
Sólo podré en el reflejo en carne viva
de esta pena sola,
posar mis dedos así en tus lágrimas
y ver tu llanto en silencio
mientras nuestros dos rotos corazones
ven florecer tras la ventana
el roto, pero vivo, nuevo sol que nace.

22.3.10

Diálogos

La poesía hablará cuando dejes de escribirla:
será por sí misma una suave brisa que congele
o encienda en llamas los corazones moribundos.
La lógica que intentes darle, morirá
como mueren las cosas que nunca han servido
en realidad...
déjala que sea un tonto gatito en el medio de la noche
intentando adaptarse a su condición
de salvaje conquistador de sensaciones.

18.3.10

La sorpresa en el espejo

¿Qué es este poema
que se me cuela primero en los huesos
y después se vuelve sangre
y carne y piel rota?
¿Quiere decirme algo?
¿Quiere decirte algo?
¿Cuándo lo busqué?
¿Se ha inventado solo
entre los recovecos de mi alma
que creo que no existen,
o es sólo un soplo de aire
entre el viento que sopla siempre?
Acaso la noche es y yo no sé
su oscuridad,
acaso me escupe todo lo que no pude ser,
existencia de la misma palabra
que no me pertenece,
como ya no lo hace nada en el mundo,
ahora que sólo sé esperar que viva en mí
un poema que no invento.
Sabés, te hemos perdido:
mi razón y yo, te hemos perdido.
Todos mis miedos, mis asombros,
mis tiempos desperdiciados.
Un día te buscamos,
y no estabas más.
Al comienzo fue extraño:
no verte entre lo cotidiano.
Pero como a todas las cosas,
uno se va acostumbrando.

12.3.10

Donde siempre vamos


Voy a dejar que todo suceda aunque sea una vez,
vamos a morir de todos modos,
y no me quiero perder en la espera,
y no me quiero perder la espera.