"cada uno en su lengua puede exponer recuerdos, inventar cuentos, emitir opiniones; a veces incluso adquiere un estilo hermoso, que le proporciona los medios adecuados y le convierte en un escritor valorado. pero cuando se trata de urgar por debajo de los cuentos, de hacer mella en las opiniones y de alcanzar las regiones sin memorias, cuando hay que destruir el yo, no basta con ser un "gran escritor", y los medios deben resultar siempre inadecuados, el estilo devenir en no estilo, la lengua libera una extranjera desconocida, para que uno alcance los límites del lenguaje y devenga otra cosa que escritor" Gilles Deleuze
24.6.08
Mis más sinceras disculpas.
Espero no asquearte con mi discurso vacío, con mis silencios, con mi ausencia. Espero no arruinarte con las ganas frustradas, con los momentos perdidos, con las desilusiones. Y que me perdones lo que no hice, lo que sí, lo que haré y no sabrás, pensando en que no intento molestar con mi inocencia perdida, con mis sonrisas idiotas, con mi beso sorpresivo. No intento ser más, no intento buscarte. Dejo que pase el tiempo como entregada, y mientras lo aprovecho. Sólo un poquito.
22.6.08
En el banco.
Sabés que apenas me pongo a pensar en vos se me paralizan las entrañas y se me seca la boca, como si la saliva se encerrara entre los dientes y me torturara desde ahí ansiando tu vuelta. Y se me ponen fijos los ojos en cualquier punto que encuentren, y se hace más denso el pasaje de las horas porque te esperamos, ellas y yo, esperamos aburridas el timbre de tu voz. Así podemos quedarnos días enteros, sentaditas con la sangre helada y la voz bien calladita, no vaya a ser que me susurres bajito y que no pueda escucharte. No, tengo que ser cautelosa sobre todo cuando sé que estás más cerca y pienso en vos ya no como la distancia o la ilusión sino más bien como la realidad y hasta me aburro un poco. Porque el pensamiento se vuelve inútil y tonto, porque para qué pensarte y encerrar la saliva y sentarme ahí si de un segundo al otro te podés hacer verdad, te podés hacer hueso, carne y espíritu y así poder mutarte y volverte muchas veces hasta hartarte de nuevo, seguir el causa natural que tienen estas cosas. Para poder desgarrarme en mi propia necesidad, si es lindo saberte lejos mientras se me paralizan las entrañas y mis dientes se cierran buscando tu boca, y esperándote.
21.6.08
Invierno.
Ahí está, el invierno. Llega como agazapado a la costumbre. Llega y me saluda nostálgico, arrastrando vientos y lluvias pasadas, recuerdos que están como congelados por el tiempo mismo. Vuelven y me dibujan imágenes viejas y gastadas, se traducen en realidades o vientos o nieblas, se hacen reales como la noche temprana, cuando todo vuelve y se hace más crudo porque el frío se siente en la carne y en los huesos. Por eso apenas se ve aquel cielo estrellado que ahora está lleno de turbias tormentas y lágrimas gruesas, que ahora se hace invisible y turbio en la mirada y en el tacto, y lejano en los labios secos. Que se resquebrajan con el viento y las hojas, se quiebran una y otra vez como reviviendo y buscando el beso que el hielo se llevó, buscan desesperados el refugio húmedo y febril de la luz pero no ven más que noches eternas y encerradas en la melancólica rutina. Así espera el labio ya roto, el día impaciente, la brisa imperceptible y el hombre tan solo. Esperan que se vaya la tristeza que trae junio cuando viene sin querer irse, porque nunca se irá.
17.6.08
Llegó la hora.
No es tan fácil escaparse de la propia esencia, de la mismísima realidad impuesta. No es sencillo de un día para el otro convertirse en la independencia para dejar de ser, o acaso se comienza a ser pero cómo saberlo. Corrés como quien corre al horizonte, a las palomas, al viento. Corrés y no sabés a dónde pero lo hacés porque ansiás esa libertad que te aprieta el cuello y los nudillos, y te grita mientras te estalla el tímpano, que salgas y te lo grita tan fuerte que te mareás y después vomitás sin parar. Pero no sabés cómo hacer, te da asco y miedo la independencia, te enfermás pero ya es más allá de la conciencia que avanzás, más allá de vos, porque es así la vida y lo será hasta el último día.
13.6.08
El tiempo que pasa.
Cada mañana me despertaba y entre la lagaña y el bostezo me iba dando cuenta de que ya nada era lo mismo. Siempre me costó asumir la realidad pero era tan notable y triste verte envuelto entre las sábanas con apenas un pelo asomado y un pie del otro lado, con la saliva resignada colgando entre la comisura de tus labios secos. Podía ver al tiempo pasar con sólo detenerme un segundo y que se hiciera imposible el recordarte de la forma que eras, y no por dejar de amarte o de desearte, porque era casi un reflejo hacerlo y tampoco me quejaba, sino más bien por la lástima que me daba la destrucción. Al final hubiera sido mejor decirte las cosas al tiempo e irme y buscar a alguien que supiera cuidarse un poco mejor, y que me quisiera y que por eso no me diera lástima. Pero no, era incapaz de irme porque no dejaba de verte precioso casi por obligación, pero te veía igual como siempre lo había hecho. Aunque las etapas hayan sido superadas y ahora ya no me importe nada porque es otro momento y otra cuestión y otra imagen. Porque siempre cambian las imágenes pero nunca dejé de admirarte de igual forma, a pesar de que me hayas abandonado y no tenga ganas de nada más, sólo de verte envuelto entre las sábanas, ya sin pelo, sin barba, sin años por vivir. Sin todo eso que te hacía vos al final, que hacía al recuerdo que hacía al amor que hacía al ser. Que hoy es, y que te extraña.
8.6.08
Metros.
Verte resulta una tarea ideal, ubicarte entre los cuerpos homogéneos, saberte ahí tan cerca de mi vista, de mi cuerpo. Tan distinto entre el mundo igual. Y no te confundo nunca el pelo ni la barba joven, no veo a otros en vos, te veo a vos como una estela en el infinito, esa parte tan real de mi irrealidad. Ese trozo de vida que me hace falta ver, cuando estás lejos y no te encuentro porque terminás siendo igual al resto, una pieza indispensable en todos los mundos. Por eso me desangro cuando te busco y me voy cuenta de que no te necesito porque sos sólo la ambición y el orgullo del uno y no del otro, sos tan parcial en mi vida. Pero porqué entonces ubicarte me hace pensar en cosas hermosas, y en esas cosas que nunca llegan a ser vos y son sólo una imagen y un conjunto de tu cuerpo desarmado entre la gente y el amor. Entre el amor y nosotros.
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