2.1.10

*

Qué hizo el tiempo conmigo,
me bebió la sangre,
la dejó seca.
Me sorbió las ganas,
las dejó muertas.
Qué aventura buscó
entre mis pobres huesos
cansados, negros,
roídos por mis dientes,
vivos en sueños.
Por qué no me dejó acaso
muerta en la tierra
de un país ajeno,
por qué no, en lugar de
dejar ante mis ojos
mi imagen zonza,
saltando
en una libertad
encarcelada.

1 comentario:

Miguel Vivas dijo...

Encantado de haberte encontrado navegando por éstos blogueros mundos, jejej… Me encanta comprobar que sigue habiendo gente inquieta, enhorabuena por tu labor. Te seguiré la pista desde mi Palabrafernalia…