27.1.09

Pero no eras vos.

Abrí la puerta y no eras vos
y no me besó tu boca,
abrí la puerta y cerré,
cerré muy fuerte
los ojos,
porque no eras,
y sentí en la piel
que no,
que no para siempre,
que no para nunca,
siguió andando el mundo
pero ya no eras vos
el que tocaba mi puerta,
ni el que besaba mi boca,
no eras vos y eso ya bastaba
para no bastarme.
Ya no funcionaba voltear la llave
como en un sueño
o en un engaño,
ya no porque aunque la volteara,
y aunque estuviera mojada,
no estarías vos ahí,
del otro lado,
más allá del límite
que traza el tiempo.

1 comentario:

El león dijo...

este poema me sugiere que hay cosas que no tienen vuelta atrás, y debería ser triste o debería ser por lo menos semi tragico, o extraño aunque sea... pero de la forma que esta todo dispuesto pareciera algo todavía más abrasador...

muchas gracias por pasarte, para mí ya es una tradición venir por acá...

que estés bien