24.11.10

las vidas

las cosas que suceden suelen ser maravillosas, y cuando no, son simplemente reales. el descubrir sin predecirlo el aroma precioso de la humedad cuando empiezan a asomarse los primeros calores, la sabiduría inmensa que me da entender una fórmula lógica, el beso cautivante de un amor nuevo, el fantástico correr de las horas mientras son divertidas, todas estas cosas que no tienen porqué, que nadie ha sabido definir jamás en esta tierra de inventos, investigaciones y teoremas, son la maravilla pura e intensa de una vida extraña, que excede los límites comunes de los quehaceres, primero aquí, después allá, luego siempre al mismo lugar, con el mismo aspecto y el mismo cansancio arrastrado. y aquella que no lo ha sabido todavía, que ve pasar la vida como cree que es y no como lo que no imagina en sus momentos corrientes, entonces no tiene la capacidad suficiente de saber nada, y vivir aquí, o estar muerto, aunque no lo sepa, aunque le espante la idea, le daría lo mismo.

1 comentario:

Filadelfia dijo...

Antes no me gustaba cómo escribías, y ahora sí. Es más, debo admitir que sos capa.