5.3.09

Sueños.

Probablemente, quizás
el mejor recuerdo de mi inútil vida
fue aquel momento en que tus ojos,
tus límpidos y relucientes
y renovados
y solitarios ojos
me tradujeron
tus sueños.




Cada uno de tus inocentes
y tímidos sueños,
y entonces supe que yo era el único camino
más o menos seguro
para que pudieras, aunque sea,
besarlos con la mirada,
llevarte una imagen,
quitarles el alma,
yo o mis labios,
o mi tiempo malgastado,
o mis palabras rotas,
como las de este poema que sin quererlo
se me cae a pedazos.
Pero nunca en tus sueños y tú,
siempre en mis brazos.

2 comentarios:

David dijo...

a veces te salen cosas fuertes de verdad

El león dijo...

Hola Pau... hay algo para vos en mi ojo azul, que se reconfirma cuando expresas cosas como esta